El ritmo sagrado del año eclesiástico
Viernes de la 2ª semana de Cuaresma
Suitberto de Kaiserswerth
Sábado de la 2ª semana de Cuaresma
Inés de Bohemia
3º domingo de Cuaresma
Catalina Drexel
Lunes de la 3ª semana de Cuaresma
Casimiro
Martes de la 3ª semana de Cuaresma
Gerásimo del Jordán
Miércoles de la 3ª semana de Cuaresma
Fridolino de Säckingen
Jueves de la 3ª semana de Cuaresma
Perpetua y Felicidad
Viernes de la 3ª semana de Cuaresma
Juan de Dios
Sábado de la 3ª semana de Cuaresma
Francisca Romana
4º domingo de Cuaresma
Los Cuarenta Mártires de Sebaste
Lunes de la 4ª semana de Cuaresma
Eulogio de Córdoba
Martes de la 4ª semana de Cuaresma
Ángela Salawa
Miércoles de la 4ª semana de Cuaresma
Rodrigo de Córdoba
Jueves de la 4ª semana de Cuaresma
Matilde de Ringelheim
Viernes de la 4ª semana de Cuaresma
Luisa de Marillac
Sábado de la 4ª semana de Cuaresma
Heriberto de Colonia
5º domingo de Cuaresma
San Patricio de Irlanda
Lunes de la 5ª semana de Cuaresma
Cirilo de Jerusalén
José, Esposo de María
Miércoles de la 5ª semana de Cuaresma
Cutberto de Lindisfarne
Jueves de la 5ª semana de Cuaresma
Enda de Aran
Viernes de la 5ª semana de Cuaresma
Nicolás Owen
Sábado de la 5ª semana de Cuaresma
Toribio de Mogrovejo
Domingo de Ramos
Lunes de Semana Santa
Martes de Semana Santa
Miércoles de Semana Santa
Jueves de Semana Santa
Viernes Santo
Sábado Santo
Domingo de Pascua
Domingo de Resurrección del Señor
El primer domingo de Adviento, cuatro domingos antes de Navidad — de modo que el año de la Iglesia se abre a finales de noviembre o principios de diciembre, no en enero.
Adviento, Navidad, Cuaresma, el Triduo Pascual, Pascua y Tiempo Ordinario. El Tiempo Ordinario es el más largo y transcurre en dos tramos: entre Navidad y Cuaresma, y entre Pentecostés y Adviento.
Verde para el Tiempo Ordinario, morado para Adviento y Cuaresma, blanco para Navidad, Pascua y la mayoría de las fiestas del Señor, de la Virgen y de los santos no mártires, y rojo para Pentecostés, el Domingo de Ramos, el Viernes Santo y los mártires.
Son grados. La solemnidad es el más alto y tiene Misa propia con Gloria y Credo; la fiesta está por debajo; la memoria aún más abajo, y la memoria libre puede celebrarse u omitirse a criterio del sacerdote.
Un día en que los fieles están obligados a participar en la Misa y a abstenerse de trabajos que lo impidan. Todos los domingos lo son, junto con algunas solemnidades que varían según el país.