Las lecturas bíblicas asignadas a la Misa de hoy.
14¡Apacienta a tu pueblo con tu cayado, el rebaño de tu heredad, que habita solitario en la selva, en medio del Carmelo! ¡Pazcan ellos en Basan y en Galaad, como en los tiempos antiguos!
15Le haré ver prodigios como en los días de tu salida del país de Egipto.
18¿Quién es Dios como Tú, que perdonas la iniquidad, y olvidas el pecado del resto de tu herencia? No guarda El para siempre su ira, porque se complace en misericordia.
19Volverá a compadecerse de nosotros, aplastará nuestras iniquidades, y arrojará a lo más profundo del mar todos nuestros pecados.
20Tú manifestarás tu fidelidad a Jacob, y a Abrahán la misericordia, que juraste a nuestros padres desde los días de la antigüedad.
2Oh Yahvé, has sido propicio a tu tierra, has trocado en bien la suerte de Jacob.
3Has quitado la iniquidad de tu pueblo, cubierto todos sus pecados.
4Has puesto fin a todo tu resentimiento, desistido del furor de tu ira.
5Restáuranos, oh Dios, Salvador nuestro; aparta de nosotros tu indignación.
6¿Acaso estarás siempre enojado con nosotros? ¿Extenderás tu saña de generación en generación?
7¿No volverás Tú a darnos vida, para que tu pueblo se alegre en Ti?
8Muéstranos, Yahvé, tu misericordia y envíanos tu salvación.
46Mientras Él todavía hablaba a las multitudes, he ahí que su madre y sus hermanos estaban fuera buscando hablarle.
47Díjole alguien: “Mira, tu madre y tus hermanos están de pie afuera buscando hablar contigo”.
48Mas Él respondió al que se lo decía: “¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?”
49Y extendiendo la mano hacia sus discípulos, dijo: “He aquí a mi madre y mis hermanos.
50Quienquiera que hace la voluntad de mi Padre celestial, este es mi hermano, hermana o madre”.