Las lecturas bíblicas asignadas a la Misa de hoy.
1¡Ay de los que maquinan iniquidad y en sus lechos preparan el mal! A la luz del día lo ponen por obra, porque tienen el poder en su mano.
2Codician campos y los roban, también casas, y se apoderan de ellas; oprimen al dueño y su casa, al propietario y su heredad.
3Por eso, dice Yahvé: He aquí que tengo preparado contra esta raza un mal, del cual no podréis librar vuestras cervices; y no andaréis ya erguidos, porque será tiempo calamitoso.
4En aquel día se dirá sobre vosotros un proverbio, y se entonará una lamentación. Dirán: “Somos completamente asolados; (Dios) entrega a otros la herencia de mi pueblo. ¡Cómo me la quita a mí y reparte nuestros campos a los infieles!”
5Por eso ya no tendrás quien echando la cuerda (reparta) posesiones en la congregación de Yahvé.
1Al maestro de coro. Sobre el tono de Muthlabbén. Salmo de David.
2Quiero alabarte, Yahvé, con todo mi corazón, voy a cantar todas tus maravillas.
3En Ti me alegraré y saltaré de gozo, cantaré salmos a tu Nombre, oh Altísimo.
4Porque mis enemigos vuelven las espaldas, caen y perecen ante tu presencia.
7Los enemigos han sido aplastados, reducidos a perpetua ruina; has destruido sus ciudades, y hasta la memoria de ellas ha perecido.
8He aquí que Yahvé se sienta para siempre, ha establecido su trono para juzgar.
14Yahvé se apiadó de mí viendo la aflicción que me causan mis enemigos, y me ha sacado de los umbrales de la muerte,
14Pero los fariseos salieron y deliberaron contra Él sobre el modo de hacerlo perecer.
15Jesús, al saberlo, se alejó de allí. Y muchos lo siguieron, y los sanó a todos.
16Y les mandó rigurosamente que no lo diesen a conocer;
17para que se cumpliese la palabra del profeta Isaías que dijo:
18“He aquí a mi siervo, a quien elegí, el Amado, en quien mi alma se complace. Pondré mi Espíritu sobre Él, y anunciará el juicio a las naciones.
19No disputará, ni gritará, y nadie oirá su voz en las plazas.
20No quebrará la caña cascada, ni extinguirá la mecha que aún humea, hasta que lleve el juicio a la victoria;
21y en su nombre pondrán las naciones su esperanza”.